Un amor lleno de odio
Se quedaron callados durante un instante. Se miraron y sonrieron. Decidieron caminar por calles diferentes y prometieron no volver a encontrarse. Sabían perfectamente lo que había entre ellos, todo ese amor y tambien ese odio. Entre ellos existía una gran contradicción de sentimientos. Si estaban juntos se hacían daño, pero alejados no se sentían precisamente mejor. Su amor estaba lleno de espinas, como las de las rosas, esas que si te clavas provocan que un par de lágrimas rocen tus mejillas. Y su odio estaba lleno de pasión. Podían insultarse o entregarse al deseo, ambas cosas eran aceptables en esa relación. Ellos sabían que eso no les hacía ningún bien a ninguno, que lo mejor era terminar, y así lo hicieron. Sin ninguna palabra. Una mirada fue sufiente para despedirse para siempre.


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