Aitana y Él sueñan. Sueñan con noches de cristales empañados. Sueñan con besos tímidos en la comisura de los labios. Sueñan juntos hasta que amanece. Hablan, se cuentan todo y nada, tranquilos, despistados. Los dos juntos, mientras se cuentan las pecas de la espalda, se besan en sueños porque no se atreven a besarse de verdad. Se abrazan cuando duermen, porque sólo saben abrazarse con los ojos.
Se quieren de mentira...porque de verdad es demasiado complicado.
miércoles, 31 de marzo de 2010
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