Y puedes creer que, reír a carcajadas sólo sea efímero.
Y, que de repente por la noche todo se concentre en lágrimas llenas de pecados compartidos y promesas eternas.
Lágrimas rotas de sonrisas sinceras, de besos que hacían puzzles perfectos, como tu hombro y mi cabeza.
Como cuando me pedías que me casara contigo. Cuando prometíamos que nuestro amor sería infinito.
Y se te olvida por qué ya no le querías, y sólo recuerdas por qué lo amaste tanto. Sólo te acuerdas de lo guapo que estaba cuando sonreía. Y como te cuidaba, y te mimaba como nadie lo había hecho nunca. Y como te abrazaba y te prometía tantas cosas que al final no pudieron cumplirse. Y lloras, y empiezas a tener miedo.
Y te acuerdas del principio del cuento. Y crees que puede haber finales mejores, e incluso no haber final, que era lo que planeabas. Pero, la primera página fue la más bonita de la historia. Y, no creo que ningún libro tenga besos de mariposa como el libro más tierno que jamás se ha escrito. Fue nuestra historia. Páginas que huelen a tu cama, a noches de invierno y a calzoncillos de cuadritos. Páginas que volaron, que rompiste. Páginas que susurran canciones de Doctor pitangú, páginas por las que ahora no me gusta mucho Diciembre. Páginas que están arrugadas, pero que cuando las lees es irremediable pensar como han cambiado las cosas. Como cambiaste la forma de sonreír. Y a veces, como te echo de menos.
Y ahora, cuando abres un nuevo libro, te das cuenta que la primera página no es tan bonita. Y entonces es cuando empiezas a tener miedo. Y a sentirte frágil. Y a saber que tú ya no estarás nunca ahí.
Ni para matar esas horas de sueño , ni para escucharme, ni para darme un abrazo con todo tu cariño.
Como cambiaron las cosas mi amor.


No hay comentarios:
Publicar un comentario