Me pongo furiosa solo de recordarlo.
Pero esa furia me hace reir tanto. Recuerdo cuando no era capaz de discutirme o cuando no podía dejar de mirarme. Cuando me decía que era de lo más importante que tiene, lo primero. Me alegra recordarlo a pesar de lo furiosa que me pongo al pensar en todo aquello. Furiosa de impotencia. De ver que has dado más para que esto saliera bien, y yo haber dejado que se hundiera todo poquito a poco. Supongo que tú mente estaba mucho más centrada que la mía. Que yo era una cabeza loca y tú mucho más cuerdo. Eramos unos niñatos, no sabíamos lo que ocurriría después, lo que ahora está ocurriendo. Si lo hubiera sabido antes hubiera luchado más & me hubiera ahorrado la furia que tengo dentro, la rabia, la impotencia. Ver que te has marchado y no poder hacer nada. Porque es muy improbable que des la vuelta y vuelvas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario