viernes, 28 de mayo de 2010





LLamadas
Anhelo que me llames, como llevas haciendo estos días. Noches enteras que se hacen cortas. Noches en las que te olvidas de dormir. Noches frágiles y divertidas. Noches de un futuro amor. Quisiera saborearlo. Quisiera que fueras mío, tenerte entre mis brazos y besarnos hasta quedarnos sin aire. Sentir un amor que se llene de vida cada día.

Es un niño. Me dice mi cabeza. Un par de años no es tanto. A ti te importa. Y no puedo obligarte a que sientas algo por mí, no sé si lo sientes. Y si lo hicieras se que no me lo dirías porque piensas que te quiero como amigo. Y es mentira. No quiero ser tu amiga, aunque prefiero serlo antes que perderte después de una relación caída en el error. Esperare a que mi corazón se calme. Aunque no podre pararlo. Esta incontrolado. Te quiere. Te sueña. Te desea. Y se desespera por no tenerte. Ojala pudiera decirte lo que siente, ojala fueras inteligente y te lo imaginaras. Eso nunca pasara. Hasta el día en que no pueda más. Hasta el día en que estos celos que me están matando por dentro no tengan más que consumir y haga una locura: decirte te quiero. Y perderte para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario